Mediante la metalurgia se obtienen y tratan los metales, esta es la rama que la ciencia, la tecnología y el arte realizan para obtener metales y minerales industriales, partiendo de la mina para ofrecer bienestar a la humanidad.

Primero fue el cobre golpeado, después fundido en el horno y vaciado en moldes, que permitió fabricar herramientas con más calidad y en mayor cantidad, la que originó la etapa del bronce de la Edad de los Metales en la evolución de la humanidad.

José Manuel Mustafá - Moneda

Experiencias que lograron diversas aleaciones, es decir, la conjugación de dos o más materiales metálicos con esa propiedad de mezclarse con otros, hasta que surgió el hierro, que inauguró una nueva filosofía de vida en la evolución de la Humanidad.

El hierro es más maleable, duro y resistente que el cobre pero que al contrario de este último requiere de altas temperaturas, luego mayores medios de combustión para su fundición y moldeado, de allí que no todos los pueblos contasen con este precioso metal.

Metales, metales, metales, que necesarios son los metales para la fabricación de objetos de todo género, especialmente para aquellos relacionados con el prestigio y la ostentación.

Metales que fueron capaces de sustituir las herramientas de piedra, hueso y madera por otras más resistentes al calor y al frío como el bronce y el ansiado hierro.

Con hierro se elaboraron armas, herramientas, vasijas, adornos personales, domésticos y religiosos, se intensificó la producción agropecuaria, se especializó el trabajo que se diversificó y aumentó los intercambios y las técnicas de la metalurgia.

Se perfeccionan las técnicas de purificación de los metales preciosos y se inaugura la acuñación de la moneda.

La moneda, pieza de un material resistente, de peso y composición uniforme, de un metal acuñado en forma de disco y con los distintivos elegidos por la autoridad emisora, la que se convierte en la medida de cambio.

En lenguas romances moneda proviene del latín “moneta”, debido a que la casa en donde se acuñaban en Roma estaba anexa al templo de Juno Moneta, diosa de la Memoria, protectora de esta actividad.

En conclusión, el hierro de todos los metales que le antecedieron, cobre y bronce, fue en su tiempo, por sus propiedades de maleabilidad pero a la vez dureza y resistencia, un metal deseado por su valor, íntimamente relacionado con el prestigio y la ostentación.